Mitsubishi Eclipse GSX: emoción con turbocompresor y rendimiento personalizado

El Mitsubishi Eclipse GSX, avistado en exclusiva durante nuestra última aventura de carspotting, es una auténtica joya para los amantes de los automóviles. Producido entre 1995 y 1999, este modelo formó parte de la segunda generación de la gama Eclipse y rápidamente se convirtió en un clásico de culto.
La variante GSX, en particular, es muy solicitada debido a su sistema de tracción total, algo poco común en su época en esta clase de vehículos. Con su motor turboalimentado 4G63 de 2.0L, que entrega 210 CV y 290 Nm de par, el Eclipse GSX ofrece una experiencia de conducción emocionante. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en solo 6,4 segundos, lo que lo convierte en uno de los coches más rápidos de su categoría durante su época.
Esta GSX en particular, con un acabado en un verde oscuro intenso y llamativo, destaca por sus llantas personalizadas y el gran alerón trasero, que realzan su postura agresiva. El diseño de la Eclipse GSX, con sus líneas elegantes y su perfil aerodinámico, sigue llamando la atención hoy en día. Si bien estos autos eran relativamente comunes en los años 90, encontrar un ejemplar bien conservado como este es cada vez más difícil. Muchos de estos autos han sido modificados en gran medida o han sido descuidados a lo largo de los años, lo que hace que los ejemplares originales o ligeramente modificados sean particularmente valiosos.
El mercado actual de la Mitsubishi Eclipse GSX refleja su creciente estatus como artículo de colección. Los precios de los modelos bien mantenidos han ido aumentando de forma constante, superando a menudo los 15.000 dólares. Los entusiastas se sienten atraídos por la GSX no solo por su actuación Pero también por su papel en la cultura del tuning de los años 90 y principios de los 2000, donde se convirtió en un favorito entre los corredores callejeros y los modders de automóviles por igual. Este resurgimiento de la popularidad, junto con la escasez del modelo, ha consolidado el lugar del Eclipse GSX como un ícono querido entre los aficionados a los autos de alto rendimiento.